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Un 8 de marzo muy triste: Nos quieren llevar al pasado

Reflexiones desordenadas: Un Feminismo Artesanal por Mar Candela

“Inmediatez en medidas políticas”, ONU aplaude despenalización del aborto en México
“Inmediatez en medidas políticas”, ONU aplaude despenalización del aborto Despenalizar el aborto (Andrea Murcia Monsivais)

Esta columna llegó en un momento importante de mi vida. De ninguna otra manera la hubiera leído si no fuera por la maravillosa ventaneada de WhatsApp que hizo mi amigo, el periodista colombiano y podcaster Mauricio Arroyave, a quien cariñosamente siempre le digo “el librero”. Mauricio me envió la columna escrita por Daniel Innerarity, un filósofo político español y columnista de El País. En realidad, Mauricio es un apasionado lector al que nunca voy a alcanzar en el don de leer. Les cuento que me llegó como anillo al dedo porque estaba pensando justamente en las minorías, en el feminismo, en las personas desaventajadas en este tiempo y en las implicaciones que tiene para mí ser Feminista Artesanal y mujer neurodivergente en la sociedad actual.

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Mi vida cambió radicalmente al reconocerme como mujer neurodivergente. Entendí que la desigualdad no es solo socioeconómica y política; también es cognitiva. La desventaja cognitiva es fundamental para alcanzar la equidad en nuestra construcción social. Es hora de poner en el centro las intersubjetividades, aunque a algunos les incomode. Hablar de lo incómodo y entender la otredad mental como un factor político es crucial.

Se acerca un 8 de marzo triste. Este año, más que nunca, debemos resistir la idea de retroceder. Las mujeres y las minorías están siendo arrastradas hacia el pasado. No puedo creer que se hable de la dictadura de las minorías por parte de quienes siempre han tenido el poder y las ventajas sociales, políticas, culturales y económicas. Hoy, esos mismos actores abren la boca con discursos manipuladores, pretendiendo que las minorías pueden tomar el control del mundo.Es cierto que muchas veces no hemos sido asertivos en nuestras demandas; nos ha faltado educomunicación. Ahora tenemos el desafío de resignificar causas que han sido secuestradas por partidos políticos. Este 8 de marzo debemos reconocer que el feminismo ha sido instrumentalizado por la izquierda colombiana y global. Decir esto no me convierte en enemiga del aborto ni enemiga de la eutanasia; soy una mujer crítica que prefiere la muerte antes que perder mi criterio propio.La invitación es a actuar contra la injusticia social, a defender los derechos ganados y luchar por lo que falta sin perder nuestra crítica interna. Todos los movimientos sociales debemos replantear cómo estamos resistiendo; no podemos ser cosificados por el poder de las mentes dominantes. Este será un 8 de marzo triste, sin duda, sin embargo espero que esa tristeza potencie nuestra resistencia. Desde Feminismo Artesanal abrazo este 8 de marzo de la mano de todas las que me acompañan.

Reflexiones sobre el wokismo.

Daniel Innerarity expone cómo en ocasiones se critica el wokismo, no para impugnar alguna de sus exageraciones, sino con la intención de deslegitimar el cuidado a la hora de referirse a los demás y cuestionar la voluntad de inclusión. No hace falta estar de acuerdo con algunas de sus manifestaciones más exageradas para compartir el objetivo que anima la exigencia de respeto e igualdad.

El wokismo se refiere a un movimiento social y cultural que busca la concienciación y la lucha contra las injusticias, la desigualdad y las discriminaciones. El término “woke” proviene del inglés afroamericano y significa estar “despierto” o consciente de las injusticias sociales. El wokismo aboga por el reconocimiento y respeto hacia las minorías y las personas marginadas, promoviendo la inclusión y la equidad.

Daniel Innerarity menciona cómo el antiwokismo exagera los peligros que para la libertad tiene una determinada cancelación y así minusvalora la falta de libertad estructural para las minorías que el wokismo quiere denunciar. De la anécdota se concluye en la categoría, con un par de exageraciones se pasa a ridiculizar todo un movimiento y, lo que es más importante, a minusvalorar el tipo de discriminaciones sobre las que trata de llamar la atención y combatir.

Situación en Colombia: Derechos Humanos y Minorías

Esto me lleva a reflexionar sobre la situación en Colombia, donde la lucha por los derechos humanos, especialmente los de las minorías y las mujeres, enfrenta desafíos similares. En el contexto colombiano, las mujeres y las minorías étnicas y sexuales han sido históricamente marginadas y discriminadas. La violencia de género, el racismo y la homofobia son problemas persistentes que requieren una atención urgente y un cambio estructural. La retórica antiwoke en Colombia, al igual que en otros lugares, se utiliza para deslegitimar los esfuerzos por la inclusión y el respeto hacia las minorías.

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Innerarity señala que la crítica a la corrección política y a la cultura de la cancelación son solo marcos de combate estratégicos para la agenda conservadora de las nuevas derechas, cuya repetición ha conseguido que se instale incluso en buena parte del mainstream liberal. Se trata del típico conservadurismo que presenta como defensa de la libertad el mantenimiento de un statu quo que discrimina a tantas personas y grupos enteros. Se habla de la cultura de la cancelación para no tener que hablar de aquello que ese movimiento, con mayor o menor acierto, pretende superar.

En Colombia, los nuevos defensores de las mayorías dan a entender que todo el problema de las injusticias del mundo se debe a unas minorías que, a pesar de haber sido tradicionalmente excluidas y con menor poder que las mayorías, habrían conseguido ahora imponerse. La realidad es que las mujeres, los emigrantes, las personas LGBTQ+ y otras minorías siguen enfrentando discriminación y exclusión en muchos aspectos de la vida cotidiana.

Innerarity menciona que los nuevos códigos lingüísticos establecen ciertas formas de hablar o denominar que pueden ser discutibles aunque generalmente suponen un progreso moral. La designación de las cosas y de las personas no es indiferente desde un punto de vista moral y democrático. Recientemente se modificó la Constitución para suprimir el término “disminuidos” y sustituirlo por “personas con discapacidad”. Tiene todo el sentido defender la “corrección” que quiere cambiar aquellos modos de hablar que implican una falta de reconocimiento y respeto hacia determinadas personas.

Es fundamental entender que el lenguaje y la forma en que nos referimos a las personas tienen un impacto significativo en la percepción y el tratamiento que reciben. El wokismo, lejos de ser una amenaza a la libertad de expresión, es un movimiento que busca fomentar el respeto y la inclusión de todas las personas, sin importar su origen, género, orientación sexual o capacidad.

Finalmente, Innerarity critica cómo la retórica antiwoke se ha convertido en una nueva forma de corrección política que denuncia intromisiones y cancelaciones mientras ignora otras cuya única justificación es que son ancestrales. A lo largo de la historia, se han visto más obligados a callarse quienes pertenecían a ciertas minorías marginalizadas que quienes vivían en el seno de una cómoda mayoría.

Colofón

El wokismo es un movimiento que busca la justicia social y la inclusión, y no debemos permitir que la retórica antiwoke deslegitime estos esfuerzos. Debemos seguir luchando por un mundo más justo y equitativo, donde todas las personas sean reconocidas y respetadas por quienes son. Este será un 8 de marzo triste, sin duda, sin embargo espero que esa tristeza potencie nuestra resistencia. Desde Feminismo Artesanal abrazo este 8 de marzo de la mano de todas las que me acompañan.

Un 8 de marzo más por mujeres putamente libres.

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