En un operativo de control territorial en Cumaribo, Vichada, las autoridades incautaron 48 toneladas de coltán, un mineral clave en la financiación del ELN y otras estructuras criminales. El cargamento, valuado en 5000 millones de pesos, era transportado en tres camiones, cuyos conductores fueron capturados en flagrancia.
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Esta es la segunda gran incautación en menos de dos semanas, sumando un total de 67 toneladas decomisadas recientemente. Recordemos que el coltán es una de las principales fuentes de ingreso de estos grupos, permitiéndoles financiar la compra de armas y expandir su influencia en el país. La pérdida de estos recursos podría tener un impacto en la guerra territorial que el ELN mantiene con las disidencias de las FARC en el Catatumbo, donde ambos grupos disputan el control del narcotráfico y la minería ilegal.
Golpe a las finanzas del ELN
La explotación y comercialización ilícita de coltán se ha convertido en un eslabón clave dentro de las economías ilegales que sostienen a organizaciones criminales en Colombia. Su extracción, además de generar un grave impacto ambiental en la Orinoquía, permite la compra de armas, el sostenimiento de combatientes y la expansión territorial de estos grupos.
Impacto en el Catatumbo
Este golpe no solo debilita las operaciones ilegales en Vichada, sino que también podría influir en la guerra que se libra en el Catatumbo entre el ELN y las disidencias de las FARC. En esta región del país, ambos grupos armados se disputan el control de las rutas del narcotráfico y la minería ilegal, generando constantes enfrentamientos que han afectado a la población civil. Con una reducción en sus fuentes de financiamiento, el ELN podría ver limitada su capacidad de sostener su ofensiva en esta zona estratégica, lo que podría alterar el equilibrio de poder en el conflicto.
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Ante este escenario, las autoridades han anunciado el fortalecimiento de operativos para frenar el flujo de dinero que sostiene estas economías ilegales. Además, buscan mitigar el impacto ambiental generado por la explotación ilícita de minerales, un problema que sigue en aumento en la región. Con el decomiso de este cargamento de coltán las autoridades esperan marcar un nuevo paso en la lucha contra la minería ilegal y sus efectos sobre la seguridad y el medio ambiente en Colombia.